Del Reflejo a la Planificación
En la evolución del diseño de agentes, pasamos de Agentes Reactivos, que mapean las percepciones directamente a acciones basadas en reglas simples (por ejemplo, “Si el coche de delante frena, iniciar frenado”), a Agentes de Resolución de Problemas. Los agentes reactivos operan con el contexto inmediato, mientras que los agentes de resolución de problemas están orientados a Objetivos. Consideran las consecuencias futuras de sus acciones para encontrar una secuencia que satisfaga un objetivo específico.
- Agente Reactivo: $Acción = Función(Percepción)$
- Agente de Planificación: $Secuencia\_de\_Acciones = Búsqueda(Estado, Objetivo)$
La Representación de Estado Atómico
A este nivel fundamental, los agentes utilizan una Representación Atómica. Esto significa que el estado del mundo se trata como una caja negra: un nodo singular sin estructura interna visible para el algoritmo de búsqueda. El agente solo razona sobre:
- Estados ($S$): Instantáneas del entorno.
- Acciones ($A$): Transiciones entre estados.
- Prueba de Objetivo: Una comprobación booleana si el estado $s \in S_{objetivo}$.
El Bucle de Resolución de Problemas
Un agente de resolución de problemas sigue un ciclo distintivo de cuatro pasos para navegar por el entorno:
- Formulación del Objetivo: Decidir qué objetivo perseguir basándose en la situación actual.
- Formulación del Problema: Abstraer el mundo real en un modelo matemático (Estados y Acciones).
- Búsqueda: Simular secuencias de acciones para encontrar el camino óptimo.
- Ejecución: Realizar las acciones encontradas durante la fase de búsqueda sin más deliberación (asumiendo un entorno estático).